sábado, 25 de octubre de 2008

crónicA



Su corazón más grande levantaba poco más de metro y medio del suelo...no sentía dolor por llevar más de veinte años con los brazos en cruz...


Otoño...un SOL no usual para el lugar y el momento había estado encendido durante el día... ahora, el aire frío que el "sur" lanzaba entre los huecos de la americana hicieron despertar una de sus manos... comenzó a poder doblar los dedos de la mano izquierda... para minutos después hacer lo propio con la diestra... a medida que la vida iba acercándose a los hombros, ya tenía en mente poder alcanzar su "cabeza" con el índice y el pulgar... Cuando por fin pudo hacerlo, prensó el ala de su sombrero, por la parte no roida, y lo levantó, dejando a sus ojos mirar el horizonte... Demostrándose a si mismo que nadie lo espectaba, inclinó su cuerpo hacia el suelo y tomó una de sus piernas... tiró de la manga del vaquero de su pierna derecha y la desenterró... una vez pudo apoyarla de nuevo en el suelo, la otra, casi salió sola... Puso sus manos sobre los riñones y se estiró, haciendo crugir todos sus huesos... cabeza a un lado y otro, para poner el cuello en su sitio y un bostezo de tenor...

... miró a los lados y por fin... corrió hasta el granado que estaba frente a él y sonrió cuando cogió una granada del suelo... la partió y casi gritaron sus pupilas al ver el rojo de los granos que había dentro... sentó a terminarla...

Una vez terminado, estiró las piernas... recostó su tronco hacia atrás y apoyó los codos en la tierra... miró al cielo y LA VIO... ya no lo recordaba... casi un milimetro de línea curva iluminada en el cielo se giró dándole la bienvenida... él.. giró la cabeza... apartó la vista... tal que enfadado... se levantó y respondió : nada...


Ella insistía y él insistente... ¡ no me pasa nada!...rodeó el árbol y se sentó al otro lado...seguía escuchando las preguntas que llegaban desde el cielo pero decidió sonreir y no enumerar las cosas que quería hacer " por si acaso"... ¿ Por si acaso?
... él había nacido por sí acaso... había seguido allí por sí acaso... y hoy, había desenterrádose por sí acaso... comenzó a sentir un odio irreductible hacia los "por sí acasos"... el mismo que sentía hacia los paraguas...iba a intentar deshacerse de ellos... y por sí acaso... iba a empezar por cuestionar el que le unía a la luna... o a alguna estrella de esas que brillaban más que el resto en la oscuridad de julio a septiembre... siguió sentado, pero dejó de contarme lo que pensaba... No insistí.

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