Ahora tendría que venir un capítulo de orgullo... uno que hablaba de aceras con placas metálicas color oro... de esas que nombran y orientan para saber porqué calle avanzas... de esas que, igual que me dijeran una vez, te hace darte cuenta de dónde respiras... Hablaba de uno, que desde arriba miraba desde arriba como pasaba la soledad a sus pies, y se reía de ella... Sinambargo, la tripulación es traicionera... y como siempre, vuelve a hacer que el capitán de este barco gire el timón, de forma brusca, redirigiendolo hacia otro destino... El marinero... el capitán... o el pirata... según ponga un pie u otro en el cielo al despertarse, debe estar pendiente, por su propia condición, del estado de sus pasajeros... si hay tormenta, debe dar palabras de aliento... y si ... la mar está "echá" celebrarlo, y disfrutar con ellos...
...Hoy... el que lleva este barco, prefiere ir a anotarse en la oficina de empleo... Quiere ser empleado que no usado, de una vocación que verdaderamente le nace... quiere que se sepa que el barco no avanza solo... y que, no solo en momento de tormentas.. hay alguien ahí para impedir los accidentes... Me cambio de barco y, ahora se va a pedir documentación para subir a bordo.
1 comentario:
Hola! metáforas y pensamientos, calidades y conclusiones. So big.
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