
Por no ganar al tiempo el día que no llega, pregunta al viento inmóvil por aquello que sucederá y no sabe… Intuición, anima el niño que de la mano lleva con experiencia, y que teme soltar en algún momento, en que las cartas lleguen a otro buzón, que no el de siempre… las preguntas, siempre se plantean difíciles, no por pronunciarlas , sino por escuchar la respuesta que no se quiere recibir, y son esos temblores de pánicos, los que fomentan las golondrinas, que generan malos humores, frases simples y monosilábicas.
Habiendo tachado de incordiosas las cruces que aparecían en los calendarios ajenos, ahora parece necesario demostrar la alegría y las ganas propias, exhibiendo la hoja del mes que se presenta más helado que nunca , y hacer celar a los que todavía ven más lejos el momento esperado.
“tanta gente y soledad”… que se prolongará deseada ( en su momento) hasta que “ la roja” uela de nuevo a azahar, y se quiten las ganas de tornar, pensando en lo inoportuno de cada momento, y la extraña sensación de estar siempre en el lugar y momento equivocados… de no observar, por miopía con certificado de propiedad, el momento en que consiga un contexto en el que ampliar el grupo de uno ( pasando a ser uno y otra): UVAS…
Tantas cosas que hacer y una fuga de ganas que dejan para mañana lo que es para mañana y que bien podrían terminar ayer. Proyectos que no interesan a nadie y de los cuales penden vidas… que por largo tiempo que lleven en las manos, hace que por esa manía de andar esperando y dejando para después del culmen, acabe como verdugo tratando de anudar la horca una vez ya se ha ahorcado al sacrificado…
Habiendo tachado de incordiosas las cruces que aparecían en los calendarios ajenos, ahora parece necesario demostrar la alegría y las ganas propias, exhibiendo la hoja del mes que se presenta más helado que nunca , y hacer celar a los que todavía ven más lejos el momento esperado.
“tanta gente y soledad”… que se prolongará deseada ( en su momento) hasta que “ la roja” uela de nuevo a azahar, y se quiten las ganas de tornar, pensando en lo inoportuno de cada momento, y la extraña sensación de estar siempre en el lugar y momento equivocados… de no observar, por miopía con certificado de propiedad, el momento en que consiga un contexto en el que ampliar el grupo de uno ( pasando a ser uno y otra): UVAS…
Tantas cosas que hacer y una fuga de ganas que dejan para mañana lo que es para mañana y que bien podrían terminar ayer. Proyectos que no interesan a nadie y de los cuales penden vidas… que por largo tiempo que lleven en las manos, hace que por esa manía de andar esperando y dejando para después del culmen, acabe como verdugo tratando de anudar la horca una vez ya se ha ahorcado al sacrificado…
No hay comentarios:
Publicar un comentario